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  • Antonio Hernández

¡QUÉ VALIENTE! / YOU ARE SO BRAVE!

(English below)


A los pocos días de salir en First Dates publiqué un artículo en el que hablaba de las consecuencias negativas de exponerte públicamente. Hoy toca escribir de las positivas. No solo del programa si no de haberme abierto una cuenta de Instagram. De la VIHsibilidad.


Podría resumir las consecuencias en tres tipos: Los ánimos, las peticiones de ayuda y los agradecimientos..



Las peticiones de ayuda son casi cada día. Desde Colombia, España, Sudáfrica, Francia, México, Perú o incluso Kenia me han escrito personas que viven con el VIH y lo están pasando realmente mal. Muchos me han escrito mensajes que me han hecho llorar de dolor y de alegría. La mayoría dicen que esperan ser “tan valientes” como yo algún día. Yo les ayudo con lo que puedo. Cuando decides ser VIHsible en redes sociales te conviertes en una ONG de VIH quieras o no. Invierto muchísimo tiempo en esto pero me llena el corazón poder ayudar a otros a caminar por un sendero que yo ya caminé.


Los agradecimientos también me llegan de todo el mundo. Hace unos días un chico de Colombia me decía que yo soy su “inspirador favorito”. Me contaba que empezó a seguirme el día que le dieron su diagnóstico hace ocho meses y que leerme le daba esperanzas y le había ayudado mucho mas de lo que yo pensaba. No escribía para pedir ayuda si no para agradecer. Son incontables los agradecimientos que he recibido de gente que dice “no ser tan valiente” como yo.


Los ánimos públicos también me han dado fuerzas para seguir en este camino. En su mayoría son de gente que ya me conoce pero también de gente que vieron el programa y me buscaban para felicitarme. Lo más repetido era “¡Qué valiente!”. Es algo que agradezco de corazón pues a ratos esto se hace difícil tanto a nivel de tiempo como a nivel emocional.


Cómo veis lo mas repetido es el “VALIENTE”. Parece ser que soy valiente por hablar públicamente del VIH. Pero hay algo que no me gusta de eso y es que según esa ecuación quien no lo dice no lo es. O peor, es cobarde. Yo mismo me veía así cuando no me atrevía a hacerlo público.


Todos somos guerreros. Cada cual de sus propias guerras. Cada uno se enfrenta a enemigos distintos en entornos diferentes. El VIH te pone en un campo de batalla cargado de minas. Algunos comienzan a andar, les estalla un miedo en todo el corazón y se retraen por completo y juran no intentarlo nunca mas. Por ejemplo la primera vez que se lo dices a un amante o alguien importante para ti. Esas primeras experiencias pueden determinar tu forma de luchar.


A unos esto nos coge con un arsenal de trabajo emocional hecho previamente y a otros con un tirachinas cargado de inseguridades y traumas previos. Pero algo tengo claro: El Guerrero no es valiente el día que acude a la batalla. Lo es desde que sabe que hay una guerra y comienza a prepararse. Si desde el primer momento saliera a luchar probablemente perdería por no estar preparado.


El día que mas valiente fui fue el primer día que pedí ayuda. Fue el día de mi diagnóstico. Cuando supe que no podía solo y humildemente reconocí mis limitaciones. Ese día me sentí cobarde. Hoy me reconozco valiente. Necesitaba amigos que acompañaran en la lucha.


Tardé seis años hasta que lo hice público. Seis años preparándome para la batalla contra el estigma, el miedo, la ignorancia, la discriminación...Y cuando decidí hacerlo público y declarar la guerra resultó no había enemigo. Tan solo amigos antiguos y nuevos llenos de apoyo, peticiones de ayuda y agradecimientos...y muchísimo amor.


El enemigo estaba mas dentro que fuera. La batalla era mas interna que externa. Era como el viaje a Ítaca, que lo importante era el camino. Lo que para mi era la declaración de guerra resultó ser el grito de Victoria.


Ahora me doy cuenta de que era mas valiente antes cuando sufría en silencio y aún así seguía cada día adelante con mi vida “normal”. Eso si que era ser valiente. Lo de ahora, disfrutar de haber vencido a mis miedos, está tirado.


Tan solo ha habido una piedra en el camino de todo esto. Una piedra gorda y que batallaré hasta el final. Una discriminación que he sufrido y que se merece varios artículos que irán viendo la luz poco a poco. El peaje que me ha tocado pagar.


Si estás leyendo esto y estás dentro del armario del VIH; TU SI QUE ERES VALIENTE.


Si eres gay ¿Te acuerdas cuando estabas dentro del armario y te lo imaginabas todo terrible, lo dices abiertamente y todo empieza a ser mas fácil? Pues igualito me he sentido yo con el VIH.


¡Ánimo!

¡Que amor hacia ti mismo guíe tu vida y no el miedo a otros!

¡VALIENTE!





HOW BRAVE!



A few days after being on First Dates (TV show) I published an article in which I spoke of the negative consequences of exposing myself publicly. You can read it here. Today it is time to write about the positive ones. Not only from the show but also from having an Instagram account and being Of HIVisible.


I could summarize the consequences into three types: encouragement, requests for help and thanks.


Requests for help are almost every day. People living with HIV have written to me from Colombia, Spain, South Africa, France, Mexico, Peru or even Kenya most of them having a really hard time. Many have written me messages that have made me cry in pain or joy. Most say they hope to be "as brave" as I am someday. I help them with what I can. When you decide to be HIVisible on social media you become an HIV organization whether you like it or not. I spend a lot of time on this but it fills my heart to be able to help others to walk on a path that I have already walked.


Thanks messages also come from all over the world. A few days ago a guy from Colombia told me that I am his "favorite inspirer". He told me that he started following me the day he was diagnosed eight months ago and that reading me gave him hope and had helped him much more than I thought. He didn't write to ask for help but to say thanks. There are countless thanks messages that I have received from people who claim to "not be as brave" as I am.


Encouragement have also given me strength to continue on this path. Most of them are from people who already know me but also from people who saw the TV show and were looking for me to congratulate me. The most repeated sentence was "How brave!". It is something that I thank from my heart because sometimes helping others becomes difficult both on a time and emotional level.


As you see the most repeated word is the "BRAVE". It seems that I am brave for speaking publicly about HIV. But there is something I do not like about that; According to that equation whoever does not say it is not. Or worse, she or he's a coward. I saw myself that way when I didn't dare go public.


We are all Warriors. Each of his own wars. Each faces different enemies in different fields. HIV puts you on a mine-laden battlefield. Some start walking, a fear explotes in their hearts and they withdraw completely and swear never to try again. For example, the first time you tell a lover or someone important to you that you are positive. Those first experiences can determine how you fight.


Some of know our status with an arsenal of emotional work done previously and to others with a slingshot loaded with insecurities and previous traumas. But something is clear to me: The Warrior is not brave the day of the battle. It is since he knows that there is a war and begins to prepare and train. If the first day you go out to fight you would probably lose for not being prepared.


The day I was the bravest was the first day I asked for help. It was the day of my diagnosis. When I knew that I couldn't do it alone, I humbly recognized my limitations. That day I felt cowardly. Today I recognize myself as fucking brave. I needed friends to join me in the fight.


It took six years until I made it public. Six years preparing for the battle against stigma, fear, ignorance, discrimination ... And when I decided to go public and declare war, there was no enemy. Just old and new friends full of support, requests for help and thanks ... and lots of love.


The enemy was more inside than outside. The battle was more internal than external. It was like the trip to Ithaca, that the important thing was the path. What for me was the declaration of war turned out to be Victoria's scream.


Now I realize that I was braver before when I suffered in silence and even so I continued every day with my "normal" life. That was being brave. Nowadays, enjoy having overcome my fears, is so easy.


There has only been one stone in the way of all this. A big stone and I will fight to the end. A discrimination that I have suffered and that deserves several articles that will see the light little by little. Thi is the toll I have had to pay.


If you are reading this and you are inside the closet of HIV; YOU ARE SO BRAVE!


If you are gay, do you remember when you were inside the closet and you imagined everything terrible, then you say it openly and everything begins to be easier? Well, I have felt the same way with HIV.


Cheer up!

May love for yourself guide your life and not fear of others!

YOU ARE SO BRAVE!


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Antonio Hernandez ❂ 2020

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